Simbolo de Modernidad, del Progreso y del Bien Común en el Perú!!!

Simbolo de Modernidad, del Progreso y del Bien Común en el Perú!!!
MARCA LOS MAPAS EL 2010 y 2011!!!

8 de junio de 2008

Los Dictadores: Chávez y Fujimori ¿Qué podría haber de común entre los dos? - Por Luis Hernandez Patiño

Nuevo artículo de nuestro Ex Secretario Nacional de Doctrina. Muy interesante analisis entre los dictadores de la América Latina más reciente. Uno conocido por todos y rechazado, Fujimori y otro vecino - Chavez. Recomendamos leerlo y agradecemos a Luis Hernandez Patiño por su aporte. SNM Comunicaciones.
Los Dictadores: Chávez y Fujimori ¿Qué podría haber de común entre los dos? - Por Luis Hernandez Patiño
---
Hace unos días, ambos personajes fueron el centro de la noticia. Hugo Chávez lo fue porque decidió arremeter contra Radio Caracas Televisión, y Alberto Fujimori, porque la fiscal chilena Mónica Maldonado ha recomendado su extradición para que sea juzgado en el Perú, donde la justicia lo espera para que responda. ¡Qué coincidencia! Los dos dieron que hablar al mismo tiempo, y ocuparon páginas de diarios, así como espacios en la radio y la televisión.

Pero no es en esa coincidencia circunstancial en la que yo estoy pensando, sino en algo más profundo que une a dichos personajes. Sí, entre ellos hay una relación que no debería perderse de vista y que por el contrario, tendría que ser tomada muy en cuenta, como parte de los factores que influyen en lo que hoy está sucediendo en América Latina. Se trata de una relación que bien podría ser enfocada desde una óptica dialéctica, para encontrar la sustancia de su síntesis, mediante las contradicciones de tesis y antítesis que en ella se dan.

Tesis:

En un primer momento, al observar la relación entre Chávez y Fujimori vemos que entre ellos hay una gran diferencia. Cada cual abraza una corriente de pensamiento distinta, y hasta diríamos que totalmente opuesta. Así por ejemplo, el presidente venezolano, Hugo Chávez es la cabeza visible de todo un movimiento socialista, que me hace recordar mucho a la izquierda de los años 70, años en los que una dictadura militar la emprendió en el Perú a punta de hachazos, contra todo lo que fuese propiedad privada. Frente a ello en cambio, Fujimori representa a la corriente de pensamiento que entró en vigencia en los años 90, años en los que se desactivó gran parte de ese estado elefantiásico que la dictadura de los militares había montado.

El discurso de Chávez, quien nos habla de un socialismo del siglo 21, está definitivamente en la orilla totalmente opuesta de aquella en la que se encuentra el discurso que Fujimori hiciera suyo, luego de llegar al poder con los votitos de la izquierda, y luego de haber ofrecido en su campaña, para contar con esos votitos, que no aplicaría ningún shock económico como el que planteaba Mario Vargas Llosa, quien también postuló a la presidencia del Perú en el año 90. Chávez se despacha en contra del imperialismo yankie, rindiendo así culto a la vieja retórica de la izquierda que Fujimori ya dejó atrás. La dejó para remplazarla con una verborrea no izquierdista, pero sí populachera, y lo suficientemente demagógica, como para intentar justificar todas las injusticias que en su régimen se dieron.

Por otro lado, no cabe la menor duda que las actitudes de Chávez son muy distintas de las que Fujimori tuvo frente a los organismos internacionales. Este último jamás hubiera mandado al carajo al Fondo Monetario, y más bien alguna vez lo oí haciendo alarde de su cercanía con tal institución. En este momento no recuerdo si fue en el año 95 o 96, pero sí tengo presente que fue en un mensaje a la nación frente a su representación parlamentaria por el 28 de Julio. Entonces le escuché casi textualmente: “Digan que mi régimen es fondo monetarista”.

Antítesis:

Sin embargo, las diferencias antes mencionadas, así como el carácter extremo que pudiera haber en ellas, van pasando a un segundo plano y hasta son negadas, conforme nos adentramos en el examen de la relación que se da entre Chávez y Fujimori. ¿Cómo así? Es que entre ellos hay huellas de cercanías y contactos nada ingenuos ni casuales, que bien pueden percibirse haciendo un repaso histórico de lo que habría de ocurrir en el Perú y en Venezuela. Hagamos pues un poco de memoria.

Situémonos en el 5 de Abril de 1992. Para entonces, ya Venezuela había experimentado aquello que se conocería como el Caracazo, que fue una protesta en contra de la política económica del entonces segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez, del partido Acción Democrática. Ese 5 de Abril del año 92 Fujimori, estando en el poder, decide darse un autogolpe, y disuelve el parlamento, con todas las protestas que ello traería consigo.

Un tiempo después, Venezuela se enfrenta a un intento de golpe, encabezado por un sujeto hasta entonces desconocido: Hugo Chávez Frías. Aquel intento es neutralizado, y Chávez con su gente se refugian. ¿Pero dónde? Bajo el manto de Fujimori y su socio Vladimiro Montesinos.

Con el paso de los años, Venezuela elegiría a un nuevo presidente: el golpista Chávez, y el Perú vería cómo el régimen del también golpista Fujimori se habría de tambalear. A la hora de la hora, Fujimori tendría la suerte de poderse escapar al Japón, recurriendo a su doble nacionalidad, pero su socio Montesinos no tendría dónde ir. ¿Y entonces, dónde se escondió este? ¿Fue en la Venezuela de Chávez no?

Ante los hechos, nada obliga a ser lo suficientemente ingenuo como para creer que la reciprocidad entre los dos fuese algo gratuito, totalmente desinteresado. No, la colaboración entre Fujimori y Chávez debe tener un porqué, y desde ya nos habla de un tipo de unión cuya naturaleza debería hacernos pensar sobre diferentes aspectos de nuestro comportamiento como ciudadanos, frente a la política.

Síntesis:

Lo que hay entre Chávez y Fujimori es un común denominador, que reúne a todos los dictadores por encima de sus rasgos personales, e incluso por encima de sus ideologías. Ese común denominador se explica por el deseo de acaparar y controlar todo, incluyendo la intimidad del ciudadano, en una forma total, absoluta y sin que nada ni nadie se oponga a ese tipo de posesión. Frente a ese deseo de entraña totalitaria, la libertad es como una piedra en el zapato, que los dictadores cada vez resisten menos, conforme avanzan sus regímenes. En el fondo, estos no quisieran que ni aquella piedra ni aquel zapato existan, para no tenérselos que poner a la hora de enamorar a las masas.

Todos los dictadores son iguales. Cuanto más golpistas son, más revolucionarios se reclaman, dándole así vigencia al refrán que dice: “Dime de qué te jactas y te diré de qué careces”. El desprecio que sienten por los pueblos que esclavizan es evidente, y resulta patético cuando se observa el grado de explotación que se da en el marco de las relaciones sociales de producción de la dictadura China y de la cubana, por citar solo dos casos.

Si hiciéramos un ensayo de lectura e interpretación actual de lo que Marx escribió acerca de lo que el veía en la Inglaterra del siglo 19, hoy podríamos decir que son los dictadores los que cubren las relaciones imperantes en sus regímenes, con un manto color púrpura bajo el cual toda explotación es permitida, al punto que cualquiera que reclame en contra del sistema bien puede ser eliminado. Entre los dictadores no existe el malo y el bueno que algunos creen ver, dejándose llevar por apariencias. Todos son explotadores, típicos capitalistas con la suficiente falta de escrúpulos, como para hacer negocios incluso con sus “enemigos”. ¿A quién le vende Chávez su petroleo? ¿Y por su parte a qué mercado apuntó la Castro Corporation, con su producto artístico de marca Buena Vista social Club?

Pero, además de ser iguales, los dictadores tienen necesidades muy parecidas. Ya sean izquierdistas o derechistas, estos requieren mantener a raya psicológica y físicamente a sus esclavos, a esa fuerza de trabajo que no debe poder producir valor para sí misma, sino para sus amos. ¿Porqué? Porque si esa fuerza de trabajo produjera valor para sí misma, podría empezar a desarrollar, y podría llegar un momento en el que el desarrollo de esta entre en franca contradicción con las relaciones de producción imperantes, las cuales entonces estarían bajo el riesgo de estallar, y no, los dictadores no están dispuestos a permitirlo porque se acabarían sus privilegios. Para esto último es que se juntan, y se ayudan inclusive en forma preventiva, porque al parecer no hay dictador que pueda vivir solo, por sí mismo, como Adán antes de la creación de Eva. Por eso, en su momento Fujimori apoyó con el voto del Perú al régimen de Castro en la comisión de derechos humanos de Las Naciones Unidas.

Una breve reflexión:

Me gustaría plantear una interrogante: ¿Si como puede verse, entre los dictadores hay un común denominador, no habrá también algo común, capaz de unirnos a los ciudadanos? Necesitamos encontrar ese común denominador nuestro, y deberíamos hacerlo al rededor de la libertad que como valor inherente a la naturaleza humana, merece un respeto y un cuidado compartido por todos, frente a la amenaza totalitaria del signo ideológico que esta sea.

Nosotros andamos divididos entre izquierdas y derechas que a lo mejor obedecen a las consignas de los negocios de tal o cual señor. Nos enfrentamos con un grado de violencia verbal que a veces choca. Nos herimos, y en el fragor del debate ideológico, ofendemos sin medir las consecuencias de nuestras palabras, pero no nos damos cuenta que mientras estamos haciendo eso, los dictadores andan unidos, van haciendo de las suyas y se frotan las manos, al ver el plan en el que estamos. Quizás ellos mismos contribuyan a nuestra división, porque como buenos psicópatas los dictadores tienen muy presente aquel refrán que dice: “Divide y reinarás”.

¿Pero entonces los ciudadanos no deberíamos reaccionar ante ello? Al respecto quisiera compartir un pensamiento de mi cosecha: Si estamos divididos es por culpa de los dictadores. Pero si permanecemos divididos y no somos capaces de unirnos, y el totalitarismo avanza, será culpa nuestra. Y para terminar me permito agregar otro dicho popular: Cuando a tu vecino veas las barbas cortar, pon las tuyas a remojar.

Lic. Luis Hernández Patiño
Enfoque21_lhp/@yahoo.es
Visita mi BLOGSPOT:
http://enfoque21.blogspot.com

No hay comentarios:

EL EQUIPO SNM

  • 1. Oscar Javier Ibáñez Yagui - Secretario Nacional
  • 2. Jose Antonio Alarcón Cardenas - 1er. Subsecretario
  • 3. José Jara Alvarado - 2do. Subsecretario
  • 4. Pachi Maldonado Berru - 3er. Subsecretario
  • 5. Jenner Canayo Pizango - 4to. Subsecretario

Etiquetas