Simbolo de Modernidad, del Progreso y del Bien Común en el Perú!!!

Simbolo de Modernidad, del Progreso y del Bien Común en el Perú!!!
MARCA LOS MAPAS EL 2010 y 2011!!!

18 de marzo de 2008

Alan y Lourdes: Un baile de amor serrano

Por: Renato Cisneros
En los últimos años, Lourdes y Alan se han mimado mutuamente. Han hecho el amague de bailar una coqueta marinera en público. Han brindado con pisco sour frente a la prensa. Han cruzado elogios, concedido besos, canjeado chistes y multiplicado sonrisas. Cuando en el 2004 él inauguró su Instituto de Gobernabilidad, ella fue y dictó una clase magistral. Cuando hace una semana y media ella lo invitó a su casa, él asistió sin chistar, feliz de la vida.

Si uno hace acopio de esos momentos, casi hasta podría creer la candorosa tesis del congresista Juan Carlos Eguren (discípulo de Lourdes en Unidad Nacional), que califica el vínculo Flores-García como una relación "por lo menos amistosa".

Pero, ojo, un momentito, que si hacemos un repaso más amplio de las veces en que ambos líderes han sido protagonistas de un mismo hecho, hasta una percepción tan optimista como la de Eguren podría desbaratarse.

EL INICIO DEL CUENTO
En 1987, cuando García dejó a los peruanos en franco estado de taquicardia al anunciar la nacionalización de la banca, el PPC organizó un mitin en la plaza Bolognesi. Allí, invitada por Luis Bedoya Reyes, Lourdes lanzó su primer gran discurso, donde --recordando que en el CADE de 1984 García prometió no estatizar la banca-- sentenció para la posteridad: "Como los esposos infieles, Alan García le ha sacado la vuelta al Perú".

Desde esa fecha, la tensión entre ambos, maquillada con histriónicas muecas de afecto, se ha desarrollado entre la fina hipocresía del aprista y el camuflado despecho de 'Lulú'.

En el verano del 2001, en la víspera de la primera elección que los tendría como antagonistas, ambos se midieron sin insultarse. A finales de marzo debatieron por primera vez en Radioprogramas. Ella habló del desastre del primer gobierno aprista, mientras García no dejó de sindicarla como defensora de un modelo generador de desempleo.

En aquellos comicios Alan superó a Lourdes por 2 puntos y pasó a la segunda vuelta, donde fue derrotado por Alejandro Toledo.

Cuando le tocó dar la cara tras la derrota, Flores dijo una frase de consuelo que repetiría cinco años más tarde: "Unidad Nacional se mantendrá vigilante para que el Perú no retroceda".

Con Toledo en el poder, ambos se mantuvieron distantes por un tiempo. Pero en octubre del 2003, Lourdes reanudó el flirteo. "Definitivamente no aceptaría formar una alianza con el Apra. Nosotros representamos una visión diferente", aseguró en una entrevista a este Diario.

Cuatro meses después, sin embargo, nada menos que en la víspera del Día del Amor y la Amistad, ocurrió el episodio de la marinera. Los dos se encontraron en la reapertura de la avenida Costanera en San Miguel y, a la hora del brindis, Lourdes se levantó e invitó a bailar a Alan, que, sorprendido, apenas improvisó unos pasitos sin clase.

Solo dos días más tarde, en una entrevista con la periodista Mariella Balbi, Lourdes volvió a la carga: "García es un actor de telenovela", "García no ganará las elecciones del 2006".

El aprista no le respondió, pero su silencio obedeció al cálculo antes que a la prudencia, pues a fines de marzo se volvió a sentar al lado de Lourdes para unir fuerzas partidarias en el Congreso.

Esa nueva cercanía le valió varias críticas a Flores, pues se le acusó de ser excesivamente condescendiente con el ex presidente. En abril del 2004, en la revista Somos, el analista Mario Ghibellini escribió: "Lourdes solo atina a retarlo a bailar marinera y ríe, habla, canta y sueña por su inspiración. Una pena porque de esa manera logrará quizá convertirse en la novia, pero nunca en la presidenta del Perú".

MÁTAME SUAVEMENTE
Casi todo el 2004 y 2005 ambos parecieron estar unidos por un solo cometido: cuadrar mensualmente a Alejandro Toledo; tanto, que una vez el 'Cholo' los emplazó públicamente diciéndoles: "El que gobierna soy yo".

Lourdes y Alan ofrecían declaraciones y compartían estrados, pero de lejos mantenían la costumbre de insultarse con su masoquista cariño bonito.

En octubre del 2005, ante el advenimiento de la nueva campaña electoral, Lourdes dijo en varios medios: "Somos partidarios de una alianza coherente. Unidad Nacional no tiene nada que conversar con el Apra".

A García no le gustó nadita que Flores tirara al tacho su propuesta de diálogo. "Esa es una posición soberbia", le respondió.

Si Alan no fue más agresivo en ese momento, fue solo porque tenía una demoledora carta guardada bajo la manga para más adelante. El 3 de enero del 2006, en pleno fragor de la campaña, no dudó en sepultar a Lourdes diciendo que ella representaba a los ricos del país.

Flores sintió el golpe y trató de defenderse ."Por lo menos yo no he vivido en París diez años a cuerpo de rey y sin trabajar", repuso. Pese al esfuerzo, nunca pudo reponerse del nocaut.

Lourdes estaba triste: el mismo hombre que en abril del 2003 había confesado "yo la admiro, es una mujer entrañable", ahora, en competencia, la trataba como a una caricatura derechista.

En el tramo final de la contienda ambos continuaron dedicándose lo más granado de su repertorio de adjetivos. Lourdes incluso renunció a su acostumbrado 'fair play' para devolver los agravios, pero eso no le alcanzó. Por segunda vez consecutiva, Alan García Pérez le ganaría ajustadamente una elección.

No fue el fin de la novela, por cierto. Si en abril de ese año se odiaron a muerte, en julio se volvieron a apapachar. Alan la visitó en su domicilio en San Borja, y a su salida hizo un comentario que --a la luz del álgido maltrato al que ambos se habían sometido-- más parecía una broma de mal gusto: "Nos hemos dado cuenta de que tenemos muchas coincidencias". (Sí, claro, doctor, cómo no).

A partir de setiembre del 2006 la relación ha seguido su curso tormentoso: a veces garrotazos, a veces caricias, un día jalón de orejas, al otro apretón de manos. Lourdes lo criticó por solicitar dinero a las empresas mineras con sobreganancias y Alan, piconazo, le contestó: "Yo no pasé el sombrero a las mineras durante la campaña". Lourdes le dijo "caprichoso" y "terco" y Alan concluyó: "Eso lo dice porque perdió las elecciones".

En febrero del 2007 Alan citó a los líderes de oposición a Palacio de Gobierno, pero Flores no asistió. En abril de ese año, Lourdes opinó que el manejo del Estado era "insensato", y en noviembre acusó al Apra de tomar "todas las ideas de Unidad Nacional".

En vez de contestarle a su amada enemiga, en diciembre del año pasado García prefirió la vía de la reconciliación. Tras la misa navideña que se celebró en la Catedral, él la invitó a que lo acompañase a caminar hasta la puerta misma de Palacio.

Para los periodistas, ver a Lourdes y Alan posando delante del edificio por el cual estuvieron en disputa durante tanto tiempo era un espectáculo imperdible, delicioso, inédito.

Flores volvería a visitarlo el jueves 3 de enero en Palacio de Gobierno, cuando García ofreció una cena a la alta dirigencia del PPC.

Y fue por eso que --pese a los reparos pepecistas del veterano Xavier Barrón y del joven Salvador Heresi-- el pasado viernes 7 Lourdes retribuyó el gesto recibiendo a Alan en su residencia.

LO QUE DICE LA TRIBUNA
Para el psicoanalista Jorge Bruce, la relación Flores--García puede ilustrarse a partir de la fábula de "La zorra y el cuervo", donde el aprista vendría a ser el depredador y la pepecista la inocente presa.

"García la hace cantar, adulándola, luego la zorra se come el queso que cae cuando el ave abre el pico. Solo que, a la inversa de la moraleja de la fábula, Lourdes no aprende y vuelve a graznar una y otra vez. Con todo el respeto que ella me merece como ser humano íntegro y bienintencionado, me parece un caso perdido para la política. Con lo cual no estoy afirmando que solo los inescrupulosos puedan funcionar en ese medio, pero sí que no basta con el afán de hacer las cosas bien. Para combatir el mal, es preciso conocerlo por dentro", concluye Bruce.

En la lectura del analista Santiago Pedraglio, el acercamiento entre García y Flores responde a un cortejo en el que cada uno tiene intereses jugados: Alan quiere identificarse con la derecha y la centroderecha, y Flores se complace de ver que el Apra está aplicando su programa económico.

"García maneja la iniciativa y hace gala del poder. Al PPC no le queda más que sonreír desconcertado, sin encontrar siquiera cómo plantear sus preocupaciones ante algunos aspectos de la política económica. Está reducido a sugerir composturas al Estado, siempre en aras de resguardar la autoridad central", dice.

El publicista Gustavo Rodríguez no cree que la cena entre Alan y Lourdes haya sido necesariamente una treta política. Es más, culpa a los asesores de imagen de los líderes y a los analistas mediáticos de hacer mucha 'peliculina'.

"Lo sospechoso y escandaloso para los analistas y asesores es que los opositores busquen coincidencias y no 'chairas' en sus bolsillos. En la película "Héroe", de Zhang Yimou, que relata el origen de la nación china, el sicario que va a matar al emperador no solo decide aliarse a él, sino que se hace matar para que él siga gobernando. Se da cuenta de que lo que el país necesita es su sacrificio. La pregunta flota solita: ¿Quién es más estadista? ¿El que hace lo que la mercadotecnia dicta o el que hace lo que el pueblo necesita?", interroga abiertamente Rodríguez.

Los dos políticos consultados para esta nota fueron el legislador Juan Carlos Eguren y el ministro de Defensa, Ántero Flores-Aráoz. El primero cree que Flores y García han sabido ser convenientemente amnésicos. "En la política hay que tener mala memoria ante los agravios. El fin superior es el país, así que los resentimientos no tienen cabida".

Para Flores-Aráoz, mientras Lourdes, al invitar a Alan, apuesta por la estabilidad democrática, García lo que hace es un acto de buenas costumbres, pues no necesita compromisos del PPC.

"En esta actividad hay que comer sapos y culebras. Una cosa es la campaña y otra diferente el día a día en tiempos sin campaña. Creo que es bueno que los políticos de diversas tiendas conversen y que exista un trato respetuoso y educado", resalta.

Aunque ha habido muchas falsas enemistades en la política peruana, el extraño romance de Flores y García es inusual. Nunca un político y una política se pelearon y se necesitaron tanto. Nunca una relación de líderes se pareció tanto a un vals: un vals quejoso con estribillo de balada que solo ellos podrían bailar.

No hay comentarios:

EL EQUIPO SNM

  • 1. Oscar Javier Ibáñez Yagui - Secretario Nacional
  • 2. Jose Antonio Alarcón Cardenas - 1er. Subsecretario
  • 3. José Jara Alvarado - 2do. Subsecretario
  • 4. Pachi Maldonado Berru - 3er. Subsecretario
  • 5. Jenner Canayo Pizango - 4to. Subsecretario

Etiquetas